Los Glúcidos o Hidratos de Carbono, son sustancias energéticas importantes para el organismo. Se encuentran mayoritariamente en los vegetales; no obstante también los hay de procedencia animal, como los de la leche.
Pueden ser:
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- Simples:
- Azúcar refinado
- Miel
- Dulces
- Bollería y pastelería
- Complejos:
- Cereales.
- Legumbres.
- Tubérculos.
- Frutos secos: Almendras, nueces, avellanas, …
Hay Hidratos de carbono complejos no digeribles, que se encuentran en las paredes de los vegetales, que el cuerpo no puede asimilar, y los expulsa; son la fibra.
Los principales efectos de la fibra son:
- Ablandan las heces, con lo que favorecen la defecación.
- Aumentan la velocidad del tránsito intestinal.
- Aumentan la sensación de saciedad.
La fibra, al no ser asimilada por el organismo, no se considera un nutriente en si; no obstante, es muy importante para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.
Como ya se ha dicho, la función de los glúcidos es energética, ya que el 55-60% de la energía total de la alimentación ha de ser suministrada por ellos.